Andalucía como fin… ¿y principio?

Después de un 2011 esplendido para el Partido Popular, donde salió victorioso de unas elecciones a las Cortes Generales (además de ser el partido con mayor número de escaños en las elecciones autonómicas, ganando incluso feudos socialistas, como pudiera ser Castilla-La Mancha, así como repitiendo en aquellas Comunidades que ya gobernaba), el 25 de Marzo de 2012 encontraba su fin.

PSOE rompiendo encuestas a su favor

El PSOE andaluz, de por aquel entonces Griñan, rompía las encuestas sobre las elecciones autonómicas en su favor, pues no olvidemos que la mayoría de los sondeos otorgaban la mayoría absoluta a los conservadores españoles. En coalición junto a la federación andaluza de Izquierda Unida, quienes doblaron su presencia parlamentaria de seis a doce diputados, hicieron posible mantener el rojo en un mapa autonómico azulado, bien por las famosas pinzas (entiéndase estas a gusto del lector) como en Extremadura, bien por el dominó de mayorías absolutas obtenidas por la formación liderada por Mariano Rajoy. Una vez más, los andaluces “tiraron” más del cleavage de posición social y voto que del voto racional, ante una crisis económica que les azotaba, idónea para que el votante del sur cambiara su tendencia por motivos económicos (entiéndase aquí el cruce de ideas sobre la escuela sociología del voto y las teorías del voto como tal).

Se trataba del fin de un ciclo electoral en el que el PP fue formando gobiernos, unos tras otros, saliendo victorioso allá donde se presentaba.

Porque, aunque en las elecciones andaluzas los populares obtuvieran, por primera vez, más escaños que el partido de la rosa (50 frente a 47), sabían que no conseguir una mayoría absoluta no era ganar. Ejemplo de ello son los rumores de que no se desplegó el cartel de partido ganador en el balcón aquella noche.

Ahora nos encontramos un terreno político nuevo, donde ya no juegan ni Griñan ni Chaves ni tampoco Arenas. Un terreno, contaminado por una trama de corrupción, que toma forma de fondo musical, llamado “ERES”, el cual siempre presenta alguna novedad. Ahora, aparece una candidata socialista, que quiera o no, sabe que puede aspirar a gobernar el Estado Español. Y además, un grupo de politólogos que nacen no hace más de un año y que saben cómo funciona esto (cual tablero de ajedrez se tratase), ilusionan como nunca lo habían hecho.  Grupo al que tachan de populistas ¡Y claro que son populistas!

Rompiendo la estructura

No porque digan lo que la gente quiere oír, sino, porque rompen la estructura social clásica de la política[1]. En un contexto internacional, donde los vientos ya no soplan como de costumbre. Las elecciones europeas ya avisaron: los países del sur necesitan otra UE, al menos sus ciudadanos. En Italia coge fuerza política el Movimiento Cinco Estrellas, en Grecia gana por primera vez un partido que no se trata ni de socialdemócratas (al menos definidos así por ellos) ni conservadores, con un programa que pretende tratar de tú a tú a la Troika, al menos en la mesa de negociaciones.

La nueva era política

Entonces, en Andalucía, con su eterna visión privilegiada de los dos mundos, el que moja el Mar Mediterráneo y el que moja el Océano Atlántico, y siendo la única parte de España que mira a África a los ojos, puede darse el comienzo. El principio de otro ciclo político, el principio de otra forma de hacer política (o al menos entenderla), el principio, junto con Grecia, del cambio de esta Unión Europea. Pues si bien el país heleno se caracteriza por ser el padre de la democracia, Andalucía, como bien decía la campaña publicitaria de la marca cervecera Cruzcampo,  ” no es donde acaba Europa. Es donde empieza.

Cerrajeros y otros trabajadores que engañan

Desde hace algún tiempo está rondando un tema que es de interés común para todas las personas, ya que en algún momento hemos solicitado de este servicio por diversas situaciones, se trata de los trabajos que se están prestando en el ámbito cerrajero, sobre todo en la capital Cataluña, Barcelona.

Este problema surge de que muchas empresas de cerrajería estan engañando a las personas, bien sea con publicidad falsa o haciendo un falso presupuesto por debajo del que en realidad están cobrando. Esto ciertamente está causando mucho descontento dentro de la población española.

Bien sabemos que existen servicios de cerrajería que se especializan en trabajos de cerrajeros 24 horas de urgencia o que trabajan las 24 horas del día, esto es sumamente necesario ya que los problemas surgen en los momentos menos oportunos cuando tenemos cientos de cosas que hacer y no tenemos tiempo para esperar por un cerrajero.

Es una idea magnifica porque ayuda a las personas a salir de apuros pero, así como el problema surge de manera inesperada y se debe solventar, ese gasto de dinero es inesperado, por lo que no es ideal añadir un porcentaje adicional, aún más cuando ofrecen este servicio a todos sin ningún costo.

Si ya lo que se mencionó anteriormente lo alarmó, espere a leer lo siguiente.

Cerrajeros sin licencia ofrecen servicios de cerrajería

Imagínese que a usted le surge una emergencia y está solicitando un cambio de bombín para su puerta principal, por ser la puerta que guarda su seguridad esta debe estar en perfecto estado, ahora usted llama a una empresa de cerrajería que le ofrece un arreglo a bajo costo, pero cuando llega el supuesto cerrajero, este no puede solucionar su problema, al contrario, empeora el daño de la cerradura y usted adquiere un gasto adicional innecesario. Esta situación, por muy nefasta que sea, no escapa de la realidad.

Muchas empresas están ofreciendo a supuestos maestros de cerrajería con una preparación excepcional cuando ni siquiera tienen la licencia para operar, esto por supuesto es un delito grave, porque le engañaron y le ofrecieron un servicio profesional cuando es algo que no poseen.

Cuando solicitamos un servicio debemos andarnos con cuidado y no aceptar la ayuda de personas que no sean totalmente preparadas, ya que el gasto que usted va a emplear será mayor y seguramente no es lo que está esperando. Este consejo lo puede tomar para cualquier ámbito.

Cerrajeros ofrecen tarifas falsas para atraer clientela

Ofrecer un precio falso por algún o trabajo, producto o servicio que se esté vendiendo es ilegal, ya que engañas al consumidor y este no tiene la potestad de escoger entre muchos precios cual es el que se adapta a su economía.

Esto generalmente ocurre con los servicios urgentes, ya que la persona llama a cualquier empresa porque necesita una pronta solución a su inconveniente, estos estan cobrando dinero extra por el traslado y por ser de carácter urgente, algo que no se especifica en la lista de precios siquiera en letra pequeña.

En muchos casos resulta ideal recurrir a empresas confiables que tengan una lista larga de clientes satisfechos, esto no nos brinda la garantía de que sean los mejores, pero sí nos regala un poco de seguridad. Hay un frase que dice que “lo barato sale caro” por lo que es recomendable recurrir productos o servicios que pese a pagar un poco más nos garantice el fin a nuestro problema, ya que un trabajo mal hecho inevitablemente necesitará un sinfín de reparaciones.

No termine pagando más de lo que debería por solo querer ahorrarse unos euros de diferencia.

Otro punto muy importante es exigir la factura, ya que esto valida que obtuvimos un servicio de una empresa seria que se encuentra registrada y en caso de que el resultado no sea satisfactorio podemos quejarnos, esto no ocurre cuando el servicio es brindando por empresas fantasmas o cerrajeros sin preparación que solo van a experimentar con nuestros bienes.

Espero que este articulo haya sido de ayuda y pueda utilizar estos consejos en futuros requerimientos de cerrajeros, no sea parte del fraude ni consienta a aquellas empresas que no tienen cerrajeros preparados profesionalmente ya que puede afectar a muchas personas, denúncielo en caso de haber sufrido algún tipo de fraude.

España y diversidad: ¿sinónimos?

Hace no mucho tiempo escribí un artículo sobre el federalismo en España. Tiempo después empecé a escribir este artículo con la idea de comprender un poco más la gran variedad territorial, cultural, lingüística y medioambiental de la península ibérica. Mientras pienso sobre este tema, me doy cuenta de mi deseo para que toda esa diversidad sea respetada y protegida. Y lo que escribo ahora es también una especie de continuación/revisión de dicho artículo sobre el federalismo; sobre el que estoy bastante contento pero, como suele pasar, a día de hoy cambiaría un par de detalles y matizaría otros tantos.

Poca homogeneidad

Desde que tengo uso de razón me recuerdo a mí mismo observando las particularidades de los sitios que he visitado y a la gente que he conocido y no procede de donde yo. Acorde a esto, siempre noté que si se hablaba de España en concreto, lo que muchas veces veía en televisión, periódicos, etc., era una visión un poco homogeneizadora de ésta; y al final siempre me interesó una visión más diversa, porque creo que es más interesante y porque creo que es más fidedigna.

Quizá suene un poco exagerado y es muy difícil hacer una comparativa pero

me atrevería a decir que España es uno de los países más diversos del mundo

por lo menos acorde al número de habitantes/km² que tiene. A veces estos halagos pueden parecer gratuitos pero comentaré unos datos para argumentar lo que digo:– España cuenta con cuatro climas diferentes (sin contar sus diferentes subclimas): atlántico, mediterráneo, montañoso y subtropical (en Canarias), lo que le ayuda a ser el país con mayor biodiversidad de Europa; y por supuesto, estos climas influyen en las formas de ser y de hacer de sus distintos pueblos.– Además, geográficamente es, junto con Francia, el único país de Europa con kilómetros de costa en el mar Mediterráneo y en el océano Atlántico: el mar y el océano más importantes de nuestra cultura occidental; e históricamente las novedades siempre solían venir desde el mar. Por lo tanto, la península siempre fue un excelente cruce de caminos entre Europa, África y posteriormente Latinoamérica.

Gracias a esto España cuenta con influencias (y genética) que proceden de culturas tan diferentes y distantes como la celta o la islámica; lo cual hace que ser español y racista, además de negativo, sea un oxímoron. Y a posteriori, con la Monarquía Hispánica, esta posición geográfica siguió siendo importantísima ya que España (a través de la Corona de Aragón), influyó en el Mediterráneo de la Baja Edad Media y del Renacimiento. Y gracias al Atlántico, fue el país clave (principalmente mediante la Corona de Castilla) en el descubrimiento y la colonización (nada pacífica) de América. Con la retroalimentación cultural que esto supone para todas las partes.–

España tiene siete lenguas vivas propias: castellano, catalán/valenciano, gallego, vascuence, asturleonés, aragonés y aranés (occitano). Serían ocho si no incluimos a la fala extremeña dentro del gallego.

Y además, tiene un lenguaje silbado adaptado al castellano: el silbo gomero. Aparte del castellano, el resto de lenguas se utilizan en mayor o menor medida en 12 de las 17 comunidades autónomas actuales. Y eso sin contar las reclamaciones de sectores de Ceuta y Melilla pidiendo la cooficialidad del árabe y del tamazig en estas ciudades.

Mapa de las lenguas de España (mayúsculas) y de los dialectos del castellano (minúsculas). No se muestra la fala extremeñaAutor: Martorell (Wikimedia)La lengua castellana

Mención aparte merece la lengua castellana en concreto. Siendo la segunda lengua más internacional, la segunda también en hablantes nativos y la tercera en número de hablantes en total; hace que a España le lleguen influencias de sitios muy variados pero, como es de lógica, sobre todo de Latinoamérica; siendo el país europeo con mejor relación con ese subcontinente. Sin olvidarnos del auge del español (*) en países como Brasil o Estados Unidos, el cual genera cultura propia en esta lengua y donde ya hay importantes urbes en las cuales moverse únicamente en español es posible.

La contrapartida de esa fuerza del castellano se sufre en casa. El castellano es tan potente que le crea muchas dificultades a las otras seis lenguas autóctonas españolas. Por un tema práctico e histórico es normal que sea la lengua conocida por todos los españoles a la hora de entenderse; pero hay dos momentos en la historia en los que la imposición del castellano ante el resto de lenguas fue más que evidente: con los recurrentes Decretos de Nueva Planta (al fin y al cabo son el primer gran proyecto de imposición de todo lo castellano), mediante los cuales el resto de lenguas pierden toda la fuerza institucional que tenían anteriormente. Y durante el franquismo, período en el que estas lenguas no sólo no tienen ninguna oficialidad sino que además, se establece como no conveniente su uso en público.

Como contraposición, hablaré en concreto del catalán/valenciano, por ser la segunda lengua más hablada de España y la que más conozco, al ser también la de mi tierra, País Valenciano, y la del lugar en el que viví tres fantásticos años, Cataluña. Cuando a día de hoy, sectores del bipartidismo, junto a partidos de nueva hornada como UPyD y Ciutadans, dicen cosas como que el catalán se está imponiendo en Cataluña, están proclamando algo totalmente irreal. El catalán como mucho está intentando no perder terreno allá donde se usa. Por mucho que el catalán tenga más horas lectivas que el castellano en Cataluña y alguna ventaja institucional más, está en contacto con una superlengua que, además de tener la fuerza global de la que hemos hablado, es la habitual en montones de canales de televisión, periódicos…; es lengua de uso en Cataluña y fuera; tiene una literatura y una cultura con muchísima más producción; y así un largo etcétera. De las otras cinco lenguas españolas y el propio catalán fuera de Cataluña, ni siquiera se puede decir que gocen de esa misma protección institucional. O sea que, aunque ha habido avances al respecto, es fácil comprender las dificultades de los que abogan por la total normalización de estas lenguas vernáculas.

Monasterio de Sant Miquel dels Reis. Sede de la Acadèmia Valenciana de la Llengua y de la Biblioteca Valenciana

Más allá de los Decretos de Nueva Planta y el franquismo, es cierto que previamente a estos hechos, el castellano, ya se había establecido como la lengua de entendimiento entre los distintos lugares de la península. Primero porque aumentó su área de influencia con la unión del Reino de León a lo que se conoce como la Corona de Castilla; y posteriormente con la castellanización de la corte aragonesa, debido a la llegada a la regencia de la dinastía castellana Trastámara.

Pero afortunadamente todas estas otras lenguas provenientes del latín también han llegado hasta nuestros días; y sería un craso error menospreciar este gran legado. Las maneras propias de cada una de estas lenguas son únicas e irrepetibles y si desaparecen, desaparece la nombrada diversidad y por lo tanto desaparece riqueza. Por ejemplo, un madrileño no va de turismo a otras zonas de España buscando vivencias madrileñas; va buscando la diferencia que le enriquezca en lo cultural, gastronómico, medioambiental… Más reticencias hay a veces cuando la lengua que se escucha es diferente a la castellana, aunque sea la propia del lugar. Esto es clave a la hora de atajar el problema para la conservación de nuestra diversidad cultural. Si se quiere conservar una cultura es clave conservar su lengua; y para conservar su lengua, es imprescindible que se siga usando en todos los ámbitos de los lugares donde es originaria. Y para mí es un halago a la diversidad oír lenguas diferentes a lo largo y ancho de España. Ya me adaptaré yo o si se me hace difícil entenderlas, pediré educadamente al otro si se puede adaptar a mí.

Lo digo porque si lenguas que actualmente lo están pasando mal, como por ejemplo el aragonés o el asturleonés, se pierden, será un atentado a la cultura española. Y para conservarlas hay que oficializarlas, darles derechos y sobre todo, positivizar y fomentar la normalización de su uso, ya sea tanto por los nativos como por los forasteros de una zona determinada. En el fondo las ventajas del bilingüismo son varias y no tiene tanta importancia la extensión de la lengua en concreto. Saber apreciar las particularidades únicas de la lengua materna de gente como Lluís Llach, Rosalía de Castro o Ferran Torrent es conocer el pasado y enriquecer el futuro.

Si me pongo a pensar en todo lo comentado, relacionándolo en cierta manera con el federalismo, me da la sensación que muchos de los partidos nacionalistas que existen en España, en el fondo no se proclaman federalistas por la poca difusión que históricamente ha tenido este movimiento en la península. Si un federalismo profundamente democrático en todos los ámbitos: ejecutivo, legislativo, y en este caso, territorial, se aplicara en España; las pretensiones de soberanía territorial de muchos nacionalistas quedarían colmadas por encima incluso de lo que hoy día reclaman. Y tendrían las herramientas para practicar el nacionalismo que personalmente me puede parecer interesante: un nacionalismo cultural que, aun muy abierto a influencias, se dedique a conservar culturas propias y lenguas minoritaria.

En el artículo generalmente uso el término castellano por estar refiriéndome al español hablado en la península ibérica.

Cada vez se dice menos pero quiero recordar que las otras lenguas de la península no son dialectos del castellano. Casi todas son lenguas íberorromances nacidas con la consolidación de la Marca Hispánica. La gran excepción es el vasco, de la que no me atrevo a aventurar su origen. Por todos estos motivos me da la sensación que las alianzas que se están consolidado, tanto a nivel español como europeo, entre partidos verdes federalistas y nacionalistas de izquierdas, son más naturales de lo que a priori pueda parecer. Proteger biodiversidad o proteger diversidad cultural es proteger riqueza.

España federal, ¿sí o no?

La España federal: ¿una opción a considerar?

Aprovechando el rebufo de las reivindicaciones territoriales catalanas, me gustaría hablar de una opción que creo muy interesante y a la que se le da muy poca importancia mediática: el estado federal.

Si miramos un poco en la historia, las crisis también suelen conllevar reivindicaciones y cambios territoriales y esta crisis actual no es una excepción.

Si partimos del caso catalán, vemos que las posiciones están fuertemente polarizadas a nivel de toda España. Por una parte, desde Cataluña hay un evidente auge del independentismo, de una ruptura total con el resto de España; por otra parte, también están los que opinan que la crisis sería más llevadera con una estructura del estado más centralista que la actual. Incluso con algunas voces que piden limitar bastante, si no eliminar, el poder de las comunidades autónomas.

Coexisten dos opciones

A mi parecer, estás dos posiciones han llegado hasta aquí por lo siguiente:El nacionalismo castellano[Y que me disculpe el “otro” nacionalismo/regionalismo castellano, a favor de una gran región formada por los territorios del antiguo Reino de Castilla (que no Corona de Castilla).]

Es el gran tapado de los conflictos territoriales de España. Quizá se le conoce más como centralismo castellano o madrileño; pero prefiero llamarlo así porque tiene muchas características de un nacionalismo con dejes imperialistas heredados del pasado; y sigue teniendo una fuerza impresionante. España lleva muchísimos años con una estructura de estado centralista, el cual se descentralizó en parte (y efímeramente) durante la II República y algo más con el estado autonómico actual. Y este estado actual tiene tendencia a ser gobernado con puntos de vista históricamente castellanos. Pero no siempre fue así, o por lo menos no tanto. Si nos fijamos en las reivindicaciones catalanas, el año 1714 está presente en muchos de sus discursos; ese año Felipe V tomaba Barcelona y dejaba sentenciada la Guerra de Sucesión contra su opositor, el Archiduque Carlos. Los reinos de Aragón y Valencia ya habían caído en 1707 en la Batalla de Almansa; y el de Mallorca no tardaría en hacerlo. A partir de ahí llegarían los Decretos de Nueva Planta a la Corona de Aragón, partidaria del Archiduque; lo cual haría que Aragón, Cataluña, Mallorca y Valencia perdieran sus fueros propios y por tanto gran capacidad de autogobierno, retroceso de sus lenguas autóctonas e imposición de leyes y costumbres castellanas. Pasaban a ser gobernados desde Castilla y a la manera castellana; una pretensión monárquica que venía de tiempo atrás.¿Qué estructura territorial había en España antes de los Decretos de Nueva Planta?

Si bien estamos hablando de una estructura territorial previa al estado nación, el concepto que creo, más se podría aproximar a la España previa a Felipe V sería el de una confederación diferenciada en tres territorios:1. Corona de Castilla: la zona más poblada de las tres, la más poderosa y la que históricamente se gobernó de una manera más centralista, aun siendo también territorialmente muy diversa. Los múltiples fueros de la Corona de Castilla dejaron poco a poco de estar vigentes por varios motivos: repoblación eficiente de zonas forales anteriormente despobladas, integración paulatina del poder de sus distintos reinos en las cortes castellanas, consolidación de la Monarquía hispánica y el Imperio español estableciendo su capital en Castilla… Castilla siempre tuvo una tendencia constante a ir centralizando el poder en el rey de turno de manera más evidente que las zonas no castellanas de España. La excepción dentro de la Corona de Castilla fue Navarra y lo que actualmente llamamos País Vasco.2. Navarra y País Vasco: ambos territorios con una ligazón histórica, lingüística y cultural evidente, llegan a manos de la Corona de Castilla en épocas distintas y de manera diferente. Pero tanto los fueros de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya primero, como el fuero de Navarra después, tuvieron vigencia hasta las modernas guerras carlistas. Y se restituyeron en diversos momentos, la última vez con la actual Constitución del 78.3. Corona de Aragón: si bien los territorios de esta corona también se debían al rey de turno y eran llamados a cortes, tenían una notable autonomía entre sí gracias a lo que se llamaría las generalidades. De la misma forma que he hecho el paralelismo entre la España previa a Felipe V y una estructura confederada; se podría decir que también hay un paralelismo entre la Corona de Aragón y el federalismo. Salvo la monarquía, que era común a toda la Corona de Aragón, y a diferencia de Castilla, el resto de gente con poder e influencia era normalmente distinta entre cada uno de los reinos; y por tanto hablamos de una zona de España menos centralizada y con cuatro fueros propios ya comentados: Aragón, Cataluña, Mallorca y Valencia.

Mapa en poder de la Biblioteca Nacional editado en 1852. Sólo los fueros de Navara y País Vasco seguían vigentesAutor: Francisco Jorge Torres Villegas

Siempre ha habido voces críticas dentro de España hacía los fueros y muchas de esas críticas vinieron de sectores progresistas; en las guerras carlistas, los liberales querían la disolución de los fueros porque veían que los lugares que los conservaban tenían una independencia legislativa, recaudatoria, etc. que otras regiones no forales no podían disfrutar. Y desde mi punto de vista los liberales tenían razón; pero ellos mayoritariamente pensaban que para igualar a todos los españoles en derechos, lo mejor sería suprimir esas características propias de los territorios forales. Y sin embargo, yo opino que lo que se podría hacer es dar plena soberanía a todas y cada uno de las regiones de España, de manera mucho más extensa incluso que con un fuero. Aunque ahora profundizaremos en ello, esto sería más o menos el estado federal moderno: un estado formado por regiones soberanas que democráticamente desean dicha unión, en pro de un beneficio mayor y común, para lo cual se utilizaría una estructura federal totalmente descentralizada.

Existe un gran problema

Con la actual estructura territorial el problema es curioso; si hay fueros o regiones con particularidades, una parte de España puede percibir que algunos tienen ventajas que otros no pueden disfrutar. En determinados momentos las competencias conseguidas por catalanes, vascos, etc. mediante sus reivindicaciones, pueden ser muy molestas para otras regiones de España que se sienten menospreciadas; por otro lado, si no existieran dichas particularidades, las zonas que las exigen, sienten que les imponen leyes desde Madrid y visiones castellanas a zonas que nunca lo fueron. Por último no ayuda que el nacionalismo castellano se haga muchas veces con el monopolio de “lo español”. Actualmente en muchas ocasiones parece que una reivindicación de cualquier región de España, con un punto de vista diferente al históricamente castellano, es intrínsecamente una reivindicación de dicha región contra España. “Cataluña contra España“ se clama en algunos medios (y en otros tantos se sugiere). Y esto desde mi opinión es totalmente falso porque en realidad suele ser un punto de vista regional/descentralizador contra el siempre poderoso punto de vista castellano/centralista. Por tanto creo que en el fondo el nacionalismo castellano lo que protege no es tanto “la unión” de España, sino “la unidad”, en la cual el punto de vista castellano/centralista siga siendo el filtro de la mayoría de las decisiones políticas, económicas y territoriales del estado.

El termino España fue usado por Europa desde mucho antes de la Monarquía hispánica para definir a las personas originarias de toda la península ibérica (incluyendo Portugal). Como curiosidad sobre esto citaré a Joan Maragall, poeta, iberista reconocido y abuelo de Pasqual Maragall; el cual ya conocía este problema y dijo: “Espanyols? I tant! Ho som més que els castellans.” Esta frase es muy interesante, trata el tema de “lo español” desde un punto de vista no castellano y comete, quizá adrede, el mismo error de discurso pero desde Cataluña. Entiendo que un catalán o un vasco no se sienta español porque se quiera independizar de un estado llamado España; pero no entiendo tanto por qué muchas personas que se sienten españolas, consideran a los puntos de vista castellanos más españoles que los de los catalanes, vascos, valencianos, gallegos… España en todo caso es la suma de toda su amplia diversidad. Y no respetar esa diversidad es muy propicio para hacer crecer cualquier independentismo. España sin diversidad, sin otros pueblos no castellanos, en realidad no es España, es sólo Castilla.

El principal argumento de las personas que no quieren un estado federal, cuando desde Madrid ha salido el tema, suele ser el de que España es ya prácticamente una federación y que desde que lo es, ha habido constantes conflictos entre los poderes autonómicos y los poderes centrales; por lo tanto ahondar en una mayor descentralización, suelen decir, traería más problemas si cabe. Pero si analizamos su estructura, estos conflictos no surgen por haber descentralizado, surgen porque cuando se descentralizó se hizo mal y mediante un apaño para contentar a todos, el famoso café para todos; y no salió ni un estado centralizado, al estilo francés, ni un estado descentralizado y federal, al estilo alemán o estadounidense.

El nacionalismo castellano continuó siendo una de las características principales del franquismo y con la transición se aceptó una descentralización necesaria y reprimida desde la II República; pero ante un cambio tan radical respecto a la dictadura, dicho nacionalismo castellano, en ese momento representado por Alianza Popular y fuertes sectores de UCD y el PSOE, se guardo un as en la manga; se le daría poder a las autonomías y a las diputaciones pero muchas de esas competencias serían duplicadas por el estado central y, en caso de conflicto, Madrid siempre tendría la última palabra.

Conseguir esto después de los duros años del franquismo se vio como un importante avance para gran parte de los españoles y se aceptó; pero viendo su funcionamiento real, era algo destinado tanto a crear conflictos como a generar gasto. La estructura que se creo para este estado autonómico puede hacer que un mismo tema sea gestionado en muchas ocasiones por dos o más estamentos: estado, autonomías, diputaciones…, conllevando ineficiencia en el proceso, un gasto mucho mayor y, en muchas ocasiones, disparidad de criterios sobre cómo y cuándo llevar a cabo la solución.

En consonancia con lo que he comentado anteriormente, sobre la dificultad de que en una España centralista todas las regiones se sientan adaptadas y se respete su diversidad; sigo diciendo que la mejor solución pasa por un estado federal, que además solucionaría de golpe el problema de la duplicidad de competencias, siendo cada región soberana la que decide qué único estamento se encarga de cada tema; ahorrando tiempo, dinero y conflictos.¿Pero qué conlleva un estado federal?

La principal característica de un estado federal sobre un estado centralista (más o menos autonómico) es que cada una de sus regiones es totalmente soberana. Esto es, que cada una de sus regiones podría convocar referéndums (incluyendo un referéndum sobre una posible independencia), recaudación de impuestos controlada por las regiones mediante su propia hacienda, derecho civil y cuerpos de seguridad propios, etc. Y que, por tanto, son las regiones las que ceden competencias al estado y no es el estado el que da licencias a las regiones, como sucede en la España actual; en la que además estas competencias se dan por duplicado en muchas ocasiones, como se acaba de comentar. Por poner un ejemplo, ahora muchos impuestos son decididos y recaudados por el estado y parte de ese dinero llega a las comunidades desde organismos centrales; mientras que en un estado federal, los impuestos serían recaudados principalmente por las regiones (y ayuntamientos) y se trasladaría al estado la parte pactada, para que éste se pudiera encargar de las competencias que le han cedido las propias regiones: solidaridad entre regiones, asuntos exteriores, infraestructuras de gran calado y un largo etcétera.

Es verdad que se han ido cediendo algunas de estas competencias a las “comunidades históricas” desde que llegara el café para todos; con el recurrente problema del agravio comparativo que se crea respecto a las regiones que no han aumentado estas competencias. En la España actual, las regiones más cercanas a esta idea de región federada serían Navarra y País Vasco, las cuales con sus privilegios forales vigentes, se aproximan más a lo comentado; pero siguen sin llegar a ser regiones soberanas. Dar plena soberanía a todas las regiones españolas no sólo integraría a las regiones no castellanas, también evitaría el agravio comparativo comentado.

Acorde a la actualidad catalana, no paso por alto lo dicho sobre los referéndums. Cierto es que muchos estados federales actuales, sobre todo los poco o nada democráticos, no permitirían un referéndum de soberanía de alguna de sus regiones, o por lo menos pondrían muchas trabas; pero los más democráticos y desarrollados están dispuestos a hacerlo, como fue el caso de Canadá con la posible independencia de Quebec. Además, otros estados federales como Estados Unidos o Alemania, tienen la sana costumbre de realizar referéndums sobre temas muy diversos en sus regiones federadas cuando hay elecciones.

Desde mi punto de vista no hay duda de que España estaría más unida con este modelo, que respeta las decisiones y diferencias de cada región, entre ellas la posibilidad de decidir sobre una hipotética independencia. Creo que el voto hacia la independencia de una región consultada, se reduciría mucho si España tuviera una opción territorial más protectora de las muchas particularidades de cada uno de sus pueblos; pero si aun así hubiera un voto mayoritariamente positivo hacia la independencia, debería ser aceptada, ya que, salvo los Derechos Humanos, no debe haber nada en política por encima de las decisiones democráticas directas (referéndums).

Quebec en Canadá o Escocia en el Reino Unido son pueblos que han votado o votarán una posible independencia y, lleguen o no a ella, lo importante es que tanto los partidarios de la opción del no como la del sí, serán escuchados en las urnas y probablemente, aceptarán de mejor grado una opinión contraria después de haber sido consultados. Por cierto, Quebec no se independizó y las estadísticas apuntan a que Escocia tampoco lo hará. ¿Quizá que les consideren soberanos haga que se sientan más integrados? No es una pregunta retórica, la verdad es que no lo sé pero creo que tiene que ver.

Por último, ese posible cambio hacia un modelo federal, debería ir de la mano de algo aún más importante; una nueva Constitución española que mejore claramente los derechos conseguidos con la del 78. No serviría de mucho una reforma territorial acertada si el resto de organismos del estado continúan desactualizados. Creo que una España con un sistema federal es la mejor opción para aunar desarrollo, integración y solidaridad entre pueblos; pero prefería a varios estados ibéricos independizados, los cuales pusieran las bases para luchar contra sus problemas endémicos (que tanta miseria han traído en esta crisis), a una España federal que no los combatiese.

Más sobre el escrutinio de ONG

En junio de 2003, a propósito del lanzamiento del sitio web NGOWatch dedicado a la vigilancia de ONGs, Jim Lobe de InterPress Services escribía un artículo titulado ONG sujetas a watchdogs empresariales. El mundo al revés:

NGO Watch

Expertos cercanos al gobierno de Estados Unidos lanzaron en junio 2003 una campaña de vigilancia a la financiación, la agenda y las actividades de las ONG internacionales, que a su vez hacen un seguimiento constante a la política de Washington. El American Enterprise Institute (AEI) anunció, junto con la Federalist Society for Law and Public Policy Studies, el lanzamiento de un nuevo website, NGO Watch, en el que expondrá información sobre varias ONG (organizaciones no gubernamentales). Pero no vigilarán a cualquier organización, sino en especial a aquellas con una agenda progresista y liberal, que predican la gobernanza global y otros conceptos también promovidos por la Organización de las Naciones Unidas y agencias multilaterales. Este proyecto tiene el propósito de contrarrestar la influencia mundial de las ONG contrarias a la política exterior de Estados Unidos y a las empresas multinacionales. Al presentar las actividades de su programa, AIE realizó una conferencia bajo el título:

“Las ONG: el creciente poder de unos pocos elegidos”

en la que se presentó a estas organizaciones como una gran amenaza al gobierno de Bush, al capitalismo de libre mercado y a la política exterior de Washington. “El extraordinario crecimiento de las ONG en estados liberales tiene el potencial de socavar la soberanía de las democracias constitucionales”, añadieron.

Simon Burall, director de One World Trust, reaccionó al lanzamiento de NGO Watch con el artículo Rendición de cuentas de las ONGs, sí, pero no en esos términos. Es este artículo, Burall indica que las críticas realizadas por NGO Watch en ocasiones no carecen de fundamentos, pero, la motivación de las dos organizaciones que sustentan esta iniciativa aparenta ser política y, tal vez, llena de prejuicios.

Barell contrasta el lanzamiento de la iniciativa NGO Watch con la publicación casi simultánea de dos documentos enmarcados en esta misma tendencia de escrutinio de ONGs: The 21st Century NGO: In the Market for Change, de SustainAbility y UNEP, y Power without Accountability, de One World Trust/Charter 99; el propio Barell ha participado en la elaboración de este último estudio.

La necesidad de una mayor transparencia

El primer estudio predice que una mayor transparencia y rendición de cuentas serán necesarias para que las ONG puedan cumplir con sus objetivos. El segundo, en el que se comparan el gobierno, control y transparencia de ONG, organizaciones intergubernamentales y empresas multinacionales señala que, conjuntamente, las ONG son menos transparentes que los otros dos sectores. Pero cabría añadir que hasta el momento, las ONG son especialmente valiosas a la hora de llevar y reflejar los puntos de vista de múltiples grupos de interés a un nivel global. Por ello deben de buscar modelos para incrementar su transparencia sin perder su flexibilidad ya que si ignoran estas críticas o las gestionan inadecuadamente incrementarán la vulnerabilidad del tercer sector a nuevos ataques en el futuro.

El Socialismos y Nacionalismo son contrapuestos

No será que no os lo digo:¡España se puede romper!Por aquí por mi tierra murciana y hace la tira de años, había un pueblo: El Algar.Por el valle del Guadalquivir, estaban: Los Tartesios.Creo que si no eran hermanos, si eran familia.Íberos, celtas, fenicios, griegos, cartagineses, romanos, suevos, vándalos, alanos, godos, visigodos, ostrogodos, árabes, ingleses, franceses, etc.Estos sin contar con los de Atapuerca, Burgos.Cada cual se puede quedar con el linaje que más le guste.Yo soy Rodríguez, o lo que es lo mismo: Hijo  de Rodrigo. Luego soy Rubio; del árabe: Al Rubí, el que tiene el pelo rubio. Debo ser mezcla de centro-europeo y moro.Si me remonto a mi árbol genealógico:Paterno:Carrasco, Martínez, Oliva, Aznar, etc.

Materno:Fenollar, Balsalobre, Ballester, Lara, etc.…Cuando oigo hablar de patrias, se me erizan los pelos; y es que casi siempre esto lo suelen decir los vendepatrias.Las fronteras, son una serie de rayitas, puntitos y crucecitas que ponen a su gusto algunos en los mapas; luego los otros y como borregos luchan hasta la última gota de su sangre por lo que queda dentro del conjunto. Y ahora, vayamos a la historia contemporánea y los siglos XIX y XX.El siglo XVIII, no sin razón, fue denominado “el de las luces”. Los filósofos del XVIII hablaron de lo universal. Como contraposición al “Siglo de las luces”, llegó el siglo XIX que fue el de las sombras. Si en el XVIII se habló de lo universal, de la mano de los románticos del XIX, se habló de lo local. Nacieron los nacionalismos en el primer tercio del siglo XIX. Esto dio pié a la reunificación de lo que hoy conocemos como Alemania. Y aunque no tan famosa como la alemana, también se dio la reunificación de lo que hoy conocemos como Italia.El siglo XIX español, empezó con la invasión de España por los franceses de la mano del valido del Borbón y “Príncipe de la Paz”, Godoy. Godoy, además de valido del rey, era el amante de la reina.

Luego y para defender la monarquía, España vivió un siglo lleno de guerras civiles. Estas unidas a las guerras por mantener las colonias, se llevaron por delante a los mejor que puede tener una sociedad: sus jóvenes. Sangre joven que regó los campos de España y de América.Pero en Europa se estaba dando la segunda revolución industrial y aquí no se había dado ni la primera. A decir de Pérez-Reverte: “En España no funcionó la guillotina”. Y yo agrego: Por desgracia.En las postrimerías del siglo XIX español, aparecieron los nacionalismos al tiempo que las luchas obreras.Con la pérdida de Cuba y Filipinas, España se había quedado sin su selección de fútbol gloriosa y había que llenar el hueco. Al Borbón le quedaban dos opciones: o dimitir, o aceptar un golpe de estado. Aceptó el golpe de estado del general Primo de Ribera y en 1.923, se instauró la dictadura. El general Primo de Rivera, sin saberlo, empezó a aplicar el keynesianismo; obra pública a base de endeudamiento del Estado.

Pero relanzó una España atrasada en un siglo con respecto a sus vecinos. “Ni Mussolini ni Franco: la dictadura de Primo de Rivera y tiempo”, de Ramón Tamames. Por las turbulencias de las postrimerías del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, los nacionalismos en España no se habían desarrollado.El dictador ya no podía aguantar más y se exilió dejando en manos del rey Borbón y del general Berenguer a España. Mientras España se desangraba, el Borbón andaba viajando de balneario en balneario y teniendo sesiones con prostitutas en compañía de sus amiguetes. Tenía una sala para proyecciones cinematográficas de pornografía.Y llegó la II República Española.

Y nos vino grande a los españoles…Sin tradición democrática, cada cual pensó en arrimarle el ascua a su sardina; entonces, en vez de hacer que la II República fuera Federal como lo fue la I República Española, los nacionalistas catalanes y vascos tiraron por la calle de en medio.Luego vinieron los años grises llenos de grises.Y para rizar el rizo: “la inmodélica transición”.“Cuando 17 comen en el mismo plato y uno quiere comer aparte, es que quiere comer más”, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.…Ahora, no está la historia; lo que hay es 17 historias distintas y ninguna verdadera.Vemos:España como pueblo soberano, no agredió a Cataluña entre 1.707 y 1.714. Dos aspirantes Borbón al trono de España: el archiduque Carlos de Austria y Felipe de Anjou, dieron lugar a las “guerras de sucesión”. Cataluña y Valencia eran partidarias del archiduque Carlos que perdió la guerra.

Fue Felipe V quien asedió a Barcelona y que tomó el 11 de septiembre de 1.714.Hoy el rey es conde de Barcelona.España, no ha sido enemiga de Cataluña.Los enemigos de Cataluña y de España en su conjunto, son otros. Son:Los salvapatrias.Fue el dictador bajito uni-huevo el que prohibió que se hablara en catalán, vasco o gallego. Pero es que el dictador, aparte de prohibir eso, prohibió la libertad en todos los órdenes.

Y para terminar:Socialismo y nacionalismo, son antagónicos; opuestos.El socialismo es lo universal en contraposición a nacionalismo que es lo local.